Lenten Message 2020

Lenten Message 2020



Captions available in English and Spanish




Bishop Brown offers Lenten message to the Episcopal Church in Delaware

Hello, my sisters and brothers in Christ.

Many years ago when I was a new parish priest, I had a conversation with a pastor in a neighboring town, and he was lamenting the fact that Lent was coming around the corner and he said, “I really don’t like Lent, because in Lent the music is always so dreadful and the sermons are so boring and so bossy. I remember thinking to myself that if I went to this guy’s church where the music was dreadful and the sermons were boring or bossy, I probably would dread it too, no matter what season of the year.

I look at Lent — this wonderful 40 days before Easter every year — not as a time of dread or boring, but as a time that I need. The church describes Lent as a period where we bring ourselves closer to the living God and we do it through some very old school practices. We do it through fasting — that is self-denial. We do it through self-examination — that is getting into our own souls. And, we do it through increased prayer. I find that I need each and every Lent to do these things so that I can help strip away the things that get between me and God. Life is so complicated and crazy that it’s hard sometimes to remember that God is the source of our life and the source of all that we do. Lent reminds us to pause and to put God first. It’s often said that Lent is a time to prepare for Easter. I really don’t think of it as just a time to prepare for that glorious day, but also as a time to build up our strength for living. I’m reminded that through Lenten practices, ultimately I depend upon God, and when my life depends upon God, I find that I am living in freedom — freedom from fear, freedom from noise, freedom from the buildup of life — and the freer I am from fear, the freer I am to love.

So I need Lent. Lent is nothing about being dreadful and bossy or boring. It’s all about orienting ourselves closer to God. So whatever you choose to do this Lent, however you choose to engage in self-reflection, in self-denial, and in prayer, I encourage you to do things that will challenge you and refresh you.

But one thing that I would like to ask all of us to do, all of us who seek to follow Jesus Christ, is to plan to attend the Holy Week services at a local parish. Plan right now. Today is Ash Wednesday and you have 40-plus days to get ready for Holy Week. Mark your calendars. Often people are traveling at this time of year for spring break. Find an Episcopal church wherever you are and plan to be at Holy Week. This is our revival time — a time to get as close as possible to the story of Jesus Christ and into the heart of the living God.

I need Lent, my brothers and sisters, to help prepare me for Easter and, even more, to help strengthen me for life. I hope that you have a blessed and Holy Lent and that you find yourself drawn closer into the heart of God.

Hola, mis hermanas y hermanos en Cristo.

Hace muchos años cuando yo era un nuevo sacerdote de parroquia, yo tuve una conversación con un pastor de un pueblo vecino, y él se lamentaba de que la Cuaresma estaba a la vuelta de la esquina y me dijo, “a mí en realidad no me gusta la Cuaresma, porque en la Cuaresma la música es tan tenebrosa y los sermones son tan aburridos y tan autoritarios.”  Y yo recuerdo haber pensado para mis adentros que, si yo fuera a la iglesia de este pastor, donde la música es tenebrosa y los sermones son aburridos o autoritarios, yo probablemente estaría asustado también, no importa en qué temporada fuera del año. Yo miro la Cuaresma – estos maravillosos 40 días antes de la Pascua de Resurrección en cada año- no como un período tenebroso o aburrido, sino como una temporada que yo necesito.  La iglesia describe la Cuaresma como un periodo donde nosotros somos llevados mas cerca del Dios vivo y lo hacemos a través de unas prácticas tradicionales.

Lo hacemos por medio del ayuno- eso es negarse a sí mismo. Lo hacemos por medio de un autoexamen – eso es asomarnos dentro de nuestras propias almas. Y lo hacemos por medio de más oración. Y yo encuentro que necesito realizar estas prácticas en cada una de las Cuaresmas para lograr deshacerme de esas cosas que se interponen entre Dios y mi persona. La vida es tan complicada y loca que es difícil a veces recordar que Dios es la fuente de nuestra vida y la fuente de todo lo que hacemos. Y la Cuaresma nos recuerda que hagamos una pausa y pongamos a Dios primero.

A menudo se dice que la Cuaresma es un periodo de preparación para la Pascua de Resurrección. En realidad, yo lo veo, no solo como un tiempo de prepararse para ese día glorioso, pero también como un tiempo para construir nuestra fortaleza de vida. Me recuerdo de que, a través de las practicas de la Cuaresma, yo dependo en última instancia de Dios, y cuando mi vida depende de Dios, yo hallo que estoy viviendo en libertad. Libertad del miedo, libertad del ruido, libertad de los cúmulos de la vida – y mientras mas libre estoy del miedo, mas libre soy para amar. Así que yo necesito la Cuaresma.  La Cuaresma no tiene nada ver con estar asustados o regañados o aburridos. Se trata mas bien de orientarnos a estar mas cerca de Dios. Así que, sea lo que sea que decidan hacer esta Cuaresma, sea como sea que decidan hacer reflexiones, en negarse a si mismos, y en la oración, yo quiero exhortarlos a hacer aquellas cosas que los desafíe y que los refresque. Pero una cosa que yo quisiera pedirles que hagamos todos nosotros los que queremos seguir a Jesucristo, es planear asistir a los servicios de Semana Santa en su parroquia local.

Planeen desde ahora. Hoy es el Miércoles de Cenizas. Ustedes tienen unos 40 días para prepararse para la Semana Santa.  Marquen sus calendarios.  Muchas personas viajan en esta temporada del año para el receso de la primavera. Busquen una Iglesia episcopal donde quiera que estén y planeen visitarla durante la Semana Santa.  Este es nuestro periodo de rejuvenecimiento- un tiempo para acercarnos lo mas posible a la historia de Jesucristo y entrar al corazón del Dios vivo. Yo necesito la Cuaresma, mis hermanos y hermanas, para ayudar a prepararme para la Pascua de Resurrección y, aún más, para ayudar a fortalecerme de por vida. Yo espero que tengan una santa y bendecida Cuaresma y que se encuentren a si mismos mas cerca del corazón de Dios.

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