Longing for the Presence of God

Longing for the Presence of God






[Text for Advent Message from Bishop Brown video, December 12, 2018]

Hello my sisters and brothers in Delaware. Advent blessings to you, and happy new year as the beginning of our church year rolls around.

Just last week I was lucky enough to be on a ship that was sailing through the Darwin channel in Patagonia. The ship took us where we could see glaciers that were moving down into the water, and straight ahead we could see snowcapped mountains that towered up above. It was a gorgeous, gorgeous spring morning in the southern hemisphere and I was lucky enough to be there on the front of the ship. I could feel the very presence of God in that place, in that cool air rising off the sea. I felt an abiding sense of the wonder of God and the Majesty of creation. It captured some of the longing that I have, and I think we all have, for the presence of God. The longing that we feel sometimes under a starry night or in a beautiful setting of nature or with the people we love — a sense of the presence of God.

Advent is about that kind of longing for God, that good and joyful kind of longing that brings us closer to our Savior. But also about the kind of longing for God to act in this world where things aren’t quite so beautiful. For as often as we may see beautiful mountains rising, the sea flowing, and feel God’s presence, we also see a world that is broken. We long for God’s presence and God’s action to make this world a better place. Advent takes both of these: a longing for the Savior Christ to come for the light to shine into the darkness and a longing for the presence of God.

There’s a temptation in secular culture to rush to Christmas and to rush to the next big thing. I pray you will have a moment this Advent to hold this longing before you and to dwell on it. To dwell on the desires that God has placed in your heart, the desires to be with God and to know God. The desires to make this world a better place.

Advent blessings be with you, my sisters and brothers, and may the peace of Christ be always with you.

Bishop Brown

 





[Texto del video con el Mensaje del Adviento del Obispo Brown, 12 de diciembre, 2018]

 

Hola mis hermanas y hermanos en Delaware. Bendiciones de Adviento para ustedes, y un feliz Año Nuevo con el comienzo del año eclesiástico.

 

Apenas la semana pasada tuve la suerte de estar en un barco, navegando por el canal Darwin de la Patagonia. El barco nos llevó a ver los glaciares que descienden hacia el agua, y pudimos ver enfrente de nosotros como las montañas cubiertas de nieve se levantaban. Fue una mañana muy hermosa en el hemisferio sur y yo tuve la suerte de poder estar en la proa del barco. Yo pude sentir la misma presencia de Dios en ese sitio, en la brisa fresca que brotaba del mar.  Tuve una sensación profunda de las maravillas de Dios y de la majestad de la creación. Ese momento capturó algo del deseo que tenemos todos de la presencia de Dios. Ese deseo que a veces sentimos bajo una noche de estrellas o en algún rincón bello de la naturaleza o con las personas que queremos – una sensación de la presencia de Dios.

El Adviento nos inspira ese deseo de sentir a Dios, ese deseo bueno y regocijante que nos acerca más a nuestro Salvador.  Pero también nos trae el deseo de ver a Dios actuando en este mundo donde las cosas no siempre son tan hermosas. Pues así como vemos las bellas montañas, el fluido del mar, y sentimos la presencia de Dios, también vemos un mundo resquebrajado. Deseamos la presencia y la acción divina para que este mundo sea un mejor lugar. El Adviento reúne ambas cosas: el deseo por la venida del Salvador Jesucristo para que ilumine con su luz, la oscuridad y también el deseo por la presencia de Dios.

Nuestra cultura tiene la tentación de apurar la llegada de la Navidad y apurarnos hacia nuestro próximo gran proyecto. Yo rezo para que ustedes tengan un momento en este Adviento para sentir y disfrutar ese deseo en Dios. Para vivir estos momentos con los deseos que Dios ha puesto en su corazón, los deseos de estar con Dios y conocer a Dios.  Los deseos de hacer de éste, un mundo mejor.

Que las bendiciones del Adviento estén con ustedes, mis hermanas y hermanos, y que la paz de Cristo esté siempre con ustedes.

Obispo Brown


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